Asociación ENCUENTRO DE UNIVERSITARIOS

PAPA JUAN PABLO II

PAPA BENEDICTO XVI
PAPA FRANCISCO
En el descubrimiento de lo verdadero el hombre se realiza a sí mismo. Esta es, pues, la finalidad esencial de todo esfuerzo que se dirige al conocimiento de aspectos nuevos de la verdad en los varios campos de lo conocible. (Discurso a profesores universitarios, mayo 1983)

¡Amigos jóvenes! Vosotros sois los discípulos y los testigos de Cristo en la universidad. Que el período de la universidad sea para todos vosotros, por tanto, un período de gran maduración espiritual e intelectual, que os lleve a profundizar en vuestra relación personal con Cristo [...]. Hay que edificar la Iglesia en la Universidad, es decir, una comunidad visible que cree, que reza, que da razón de la esperanza y que acoge en la caridad todo rastro de bien, de verdad y de belleza presente en la vida universitaria. (Mensaje al VIII Foro Internacional de los jóvenes, 25 marzo 2004).


Discurso: "La Iglesia y la Ciencia" (A la Pontificia Academia de las Ciencias, octubre 1997)

¿Y qué es la universidad?, ¿cuál es su tarea? [...]. El verdadero e íntimo origen de la universidad está en el afán de conocimiento, que es propio del hombre. Quiere saber qué es todo lo que le rodea. Quiere la verdad. En este sentido, se puede decir que el impulso del que nació la universidad occidental fue el cuestionamiento de Sócrates. (Discurso en la Sapienza, 18 enero 2008).

Los jóvenes necesitan auténticos maestros; personas abiertas a la verdad total en las diferentes ramas del saber, sabiendo escuchar y viviendo en su propio interior ese diálogo inter-disciplinar; personas convencidas, sobre todo, de la capacidad humana de avanzar en el camino hacia la verdad. La juventud es tiempo privilegiado para la búsqueda y el encuentro con la verdad. (Discurso a los jóvenes profesores universitarios en el Escorial, 19 agosto 2011).

Discurso al mundo de la Cultura,
en el Colegio de Bernardinos,
12 septiembre 2008

Encuentro con los educadores católicos (Discurso en la Universidad Católica de América, Washington, 17 abril 2008)

Conociendo la pasión que ustedes le ponen a la misión, me animo a repetir: la misericordia siempre tiene rostro joven. Porque un corazón misericordioso se anima a salir de su comodidad; un corazón misericordioso sabe ir al encuentro de los demás, logra abrazar a todos […]. Me genera dolor encontrar a jóvenes que parecen haberse «jubilado» antes de tiempo. Me preocupa ver a jóvenes que «tiraron la toalla» antes de empezar el partido. Que están «entregados» sin haber comenzado a jugar. Que caminan con rostros tristes, como si su vida no valiera [...]. Cuestiona ver cómo hay jóvenes que pierden hermosos años de su vida y sus energías corriendo detrás de vendedores de falsas ilusiones (en mi tierra natal diríamos «vendedores de humo»), que les roban lo mejor de ustedes mismos [...]. Para ser plenos, para tener fuerza renovada, hay una respuesta; no es una cosa, no es un objeto, es una persona y está viva, se llama Jesucristo. (Discurso en la ceremonia de acogida a los jóvenes en la JMJ Cracovia 2016).

Por favor no miren la vida desde el balcón [...]. Son varios los desafíos que ustedes los jóvenes universitarios están llamados a enfrentar con fortaleza interior y audacia evangélica. Fortaleza y audacia [...]. ¡No se dejen robar el entusiasmo juvenil! (Discurso a los universitarios en Roma, 30 noviembre 2013).


¿Tenemos que dejar oscurecer la esperanza? ¿Tenemos que huir de la realidad? Tenemos que 'lavarnos las manos' y cerrarnos en nosotros mismos? [...]. Aquí está el precioso rol de la universidad como lugar de elaboración y transmisión del saber, de formación de la 'sapienza' en el sentido más profundo del término, de educación integral de la persona. (Discurso a jóvenes universitarios de Cerdeña, 23 septiembre 2013).